El lado malo de no ir a trabajar
Hace un rato, tumbado en la cama con 38,5º de fiebre y con un dolor de estómago muy molesto, me he dado cuenta de un triste hecho:
“Sólo faltas al trabajo cuando algo te duele lo suficiente como para que prefirieras haber ido”
Eso es… Nada de “Qué bien, como me he puesto malo no voy a trabajar y me quedo en casa". Nada de eso, lo que dices es “Cambiaría esta mierda de gastroenteritis por ir a trabajar, incluso haría una jornada de 12 horas”
Y para colmo no tengo casi ni ganas de ponerme delante del ordenador. ¡Qué aburrimiento! :(
6 Comentarios
Deja un comentario
Disculpe, los comentarios están cerrados.


¡Coño! ¿Tú tenías blog? :-p
Que te mejores.
Comment por RinzeWind — Lunes 11 de Septiembre de 2006 @ 23:47
Pues sí, yo también me he sorprendido… “Anda, coñe, si yo tenía un blog". Debe de ser la fiebre, que me hace delirar ;)
Comment por Suso — Martes 12 de Septiembre de 2006 @ 0:01
Suso, ¡¡espero que te mejores!!
Efectivamente, ponerse malo es lo peor!! Por cierto, ¿qué tal tu examen? Espero que bien.
Un abrazo
Comment por bombardeo — Martes 12 de Septiembre de 2006 @ 8:40
Lo único bueno de las bajas es hacerlas durar más de lo necesario… un par de días jodido y otro par echándole cuento.
Comment por ÓsQar — Martes 12 de Septiembre de 2006 @ 9:19
¡Rayos y retruecanos! ¡Un Suso!
Dichosas sean mis córneas…
Comment por Mr. Sandman — Martes 12 de Septiembre de 2006 @ 12:21
RECUPERATE SUSO
Comment por GATO — Jueves 14 de Septiembre de 2006 @ 10:20