El lado malo de no ir a trabajar
Hace un rato, tumbado en la cama con 38,5º de fiebre y con un dolor de estómago muy molesto, me he dado cuenta de un triste hecho:
“Sólo faltas al trabajo cuando algo te duele lo suficiente como para que prefirieras haber ido”
Eso es… Nada de “Qué bien, como me he puesto malo no voy a trabajar y me quedo en casa". Nada de eso, lo que dices es “Cambiaría esta mierda de gastroenteritis por ir a trabajar, incluso haría una jornada de 12 horas”
Y para colmo no tengo casi ni ganas de ponerme delante del ordenador. ¡Qué aburrimiento! :(

