“¡Jesús os salvará!”
Esa es la frase pronunciada por un individuo de 46 años que se lanzó al foso de los leones del zoológico de Taipei. El objetivo no podía ser más evidente: convertir al catolicismo a los reyes de la selva (pobres animales)
La pena es que lograran apartar a los bichos y el sujeto acabara sólo con un mordisco en la pierna. Habría sido un candidato excepcional para los Premios Darwin.
La noticia original, en el diario Metro.

