O recuncho de Suso

Olimpiadas y forofismo

, Jueves 26 de Agosto de 2004, 23:54

Ya quedan pocos días para que terminen las Olimpiadas, y este año con las vacaciones he podido disfrutarlas menos de lo que hubiera querido. Al menos quedan todavía bastantes finales interesantes que intentaré ver.

Lo que más me gusta de las Olimpiadas es poder encender la TV a casi cualquier hora y poder ver cada vez un deporte diferente, distinto del sempiterno fútbol, y con atletas y equipos de altísimo nivel, actuando todos al máximo rendimiento que pueden ofrecer. No hay que olvidar que el objetivo esencial de la gran mayoría de los deportistas que están en las Olimpiadas es superarse a sí mismos, para ello dedican largas horas silenciosas de duro entrenamiento. Sólo unos pocos tienen como objetivo lograr la victoria. Atrás quedaron los tiempos de las antiguas Olimpiadas griegas, donde el único objetivo para todos era ganar y ser mejor que los demás, siendo los perdedores humillados.

Y eso es precisamente lo que no me gusta, que la mayoría de la gente sigue aplicando la regla del “sólo vale ganar", pensamiento apoyado por el seguimiento que hacen los medios de comunicación. No sé si será igual en otros países, pero al menos en España resulta patético.

Primero, por el forofismo exagerado cuando participa algún deportista español, especialmente en ciertos comentaristas. Yo también me alegro si un español gana algo, pero no es necesario acusar a árbitros o jueces si se pierde. Además, el forofismo es habitual en los deportes de masas, pero no tiene sentido en otros deportes, como el atletismo, donde el nivel español no es tan alto. A mí por lo menos no me interesa si un español queda 5º ó 6º en una carrera cuando los 2 ó 3 primeros están a un palmo de distancia luchando por la victoria.

Y segundo, más triste todavía, el absurdo infantilismo de medir los resultados por las dichosas medallitas. Parece como si todo el interés de las Olimpiadas se redujera a rellenar los casilleros del medallero con el número más alto posible. Los cuartos puestos no interesan a nadie, ni los quintos, ni que un atleta quede séptimo mejorando su marca personal (¿a quién le importa que se supere a sí mismo?). Eso sí, si un total desconocido consigue una medalla de bronce en un deporte habitualmente ignorado, todo son alabanzas. Aunque no tardarán mucho en dejarlo de nuevo olvidado en una esquina. Al fin y al cabo, ya ha cumplido su misión de añadir un numerito al casillero, ¿para qué hace falta más?

De ríos, mares y puentes

, Martes 24 de Agosto de 2004, 20:07

Aprovechando la vuelta de las vacaciones, pongo unas cuantas fotillos que he sacado. El que adivine dónde está hecha cada una se lleva un premio ;) (son facilillas, salvo quizá un par de ellas)